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ANÁLISIS DE LA JORNADA (#1) – UEFA CHAMPIONS LEAGUE 20-21

Con el inicio de la fase de grupos de la Champions League, nosotros de Mundial Scouting elaboramos un informe con valoraciones colectivas y apuntes individuales de actuaciones destacadas en cada uno de los equipos que disputaron la primera jornada.

BAYERN MÚNICH – KINGSLEY COMAN

El vigente campeón sigue en su modo apisonadora y no cesa en sus goleadas a equipos españoles. Esta vez, fue ante un Atlético de Madrid que no realizó un mal partido, pero acabó encajando hasta cuatro goles. A partir de un juego poco fluido, mucha dependencia de las dualidades e individualidades en los costados, el Bayern se fue acercando paulatinamente al área de Oblak, esperando una fisura, un error. El conjunto dirigido por Flick martilleó cuatro veces, penalizando los pocos errores que cometieron los del Cholo. El equipo de baviera sigue dando esa sensación que debes de estar todo el encuentro conectado para evitar que caiga una goleada. Al más mínimo error, acabas pagándolo.

Coman, junto a Kimmich, fueron los protagonistas del encuentro. El francés, a partir de su capacidad para absorber contacto ante acosos frontales, girar y superar a su par, permitió a su equipo llegar a línea de fondo con continuidad y centrar al área. Junto al extremo, Kimmich dejó una gran actuación siendo el amo y señor del centro del campo, haciendo llevar el balón de lado a lado y activando las dualidades en los costados.

ATLÉTICO MADRID – JOAO FÉLIX

Por parte del conjunto colchonero, Joao Félix fue la nota más positiva de la oscura noche alemana. Cuando el Atlético recuperaba, era de los pocos que le daba oxígeno al bloque, domaba la pelota o activaba transiciones, casi siempre con una buena toma de decisión y dejando a compañeros en ventaja.

RB SALZBURG – MOHAMED CAMARA

El equipo de Jesse Marsch inició el partido evidenciando notorios problemas defensivos como consecuencia del mal diseño de su presión, que era fácilmente superada por el Lokomotiv. Situándose en un bloque medio-alto en forma de 4-4-2 lineal, flotando el primer pase contrario, tuvo importantes lagunas a la hora de tapar la espalda de sus líneas de acoso: el equipo ruso conectaba de forma sencilla en su salida con el doble pivote situado por detrás de Koita-Daka y/o con los laterales abiertos en divisoria, así como con sus atacantes en la zona entre líneas, de modo que el RB Salzburg no lograba imponer su presión, no recuperaba arriba y era fácilmente girado, corriendo hacia atrás y teniendo problemas para controlar la profundidad defensiva ante las rupturas rusas a la espalda de Ramalho-Wöber.

Sin embargo, sobre el 30′, Marsch ajustó y su equipo pasó a un rombo en mediocampo (comenzó el partido dibujando un 3-1-4-2 en fase ofensiva, con Junuzovic entre centrales, Camara por delante y Mwepu-Szoboszlai de interiores), creciendo el equipo de Red Bull en su presión, lo que derivó también en una mejora ofensiva: más recuperaciones altas, mayor continuidad en ataque y menos salidas contrarias. En este sentido, cuajó unos 30′ realmente buenos, acosando arriba, robando fácil y generando con facilidad en ataque, así como castigando con saña cada pérdida del Lokomotiv a través de ataques voraces. En el tramo final, dentro de un escenario abierto, el encuentro se igualó, con el conjunto austriaco hallando más problemas para intimidar, pero aún así logrando generar un mano a mano que un impreciso Daka en la definición (pero bueno en movimientos) no aprovechó.

En un encuentro donde no hubo ninguna individualidad especialmente destacada, probablemente el que mejor rendimiento ofreció fue el mediocentro maliense del 2000 Mohamed Camara, cuyo aporte resultó fundamental para que el ajuste de Marsch funcionara y su equipo dominara a partir del 30′ durante un buen tramo. Superioridad en las segundas jugadas para permitir a su equipo tener continuidad ofensiva e impedir al Lokomotiv salir, buenas acciones a campo abierto para abortar transiciones rivales y acertados pases diagonales o verticales tras robo para agilizar posesiones y conectar rápido con la última línea, sobre todo con envíos a las bandas para activar a los laterales y, por ende, el juego exterior del Salzburg.

LOKOMOTIV MOSCÚ – DANIIL KULIKOV

El Lokomotiv de Marko Nikolic cuajó unos 30′ iniciales realmente buenos en fase ofensiva. Dibujando un 2-4-2-2 dinámico en ataque, donde sus jugadores ocupaban diferentes alturas y rellenaban bien la espalda de las líneas de acoso contrarias, ofreció una gran respuesta a la presión alta del Salzburg, saltándosela a través de dos vías diferentes: los pases diagonales llovidos de Guilherme a los laterales (abiertos y situados en la divisoria) o a través de la estructura Kulikov – Krychowiak – Miranchuk, que conectaban entre sí a través de pases cortos o verticales interiores (Kulikov cerca de los CT’s y asumiendo el primer pase, Krychowiak sirviendo como enlace saliendo en conducción y soltando con criterio, Miranchuk recibiendo entre líneas, girándose y filtrando pases al hueco). Además, sin pelota, si bien el equipo de Red Bull llegaba fácil a 3/4, el Lokomotiv fue superior en la defensa del área, con un gran Guilherme leyendo bien cuándo salir y atrapando siempre los centros laterales contrarios, sin conceder segundas opciones.

Posteriormente, Jesse Marsch ajustó cambiando el dibujo del Salzburg, que creció en presión, impidió al Lokomotiv salir con continuidad y generó mucho en ataque durante un tramo ante un equipo ruso desdibujado en defensa y que no veía por dónde le llegaban. Posteriormente, Nikolic movió el banquillo e introdujo cambios (de los cuales cabe destacar a Zé Luís) que sentaron bien al Lokomotiv, el cual creció y logró igualar el encuentro (y marcador) dentro de un escenario abierto donde ambos hallaron sus opciones.

En este sentido, si bien hubo varias actuaciones destacadas como la de Guilherme o Krychowiak, cabe reseñar el gran encuentro de Daniil Kulikov, mediocentro ruso del 1998 que hasta ahora venía siendo una pieza de rotación en la medular del Lokomotiv y que, sin restar ni dejar malas sensaciones en sus minutos, tampoco había realizado un encuentro de tan alto nivel como el de ayer. Primer pase de calidad acercándose a los CT’s y asumiendo peso en salida de balón, buena perfilación para orientarse y ver de cara rápido tras recepción de espaldas, capacidad para superar líneas y presiones con pases cortos, diagonales y/o verticales, buena visión para identificar y activar al hombre libre y punto de apoyo fiable por detrás del balón cuando su equipo juega en campo contrario.

REAL MADRID – THIBAUT COURTOIS

Zidane fallaría en el diseño de la presión del Madrid, ya que tanto Casemiro, Fede Valverde y Luka Modrić elevarían –por momentos– su zona a la altura de Jović y dejarían espacios a sus espaldas. Cambiarían las parejas según el contexto, pero la intención principal sería posicionar al uruguayo con el central izquierdo (Khocholava), al croata con el central derecho (Bondar), al serbio con Maycon y al brasileño atento a los interiores rivales.

Con el paso de los minutos, Casemiro tomaría a Maycon; mientras que Valverde rotaría entre Khocholava y Marcos Antônio, y Modrić se fijaría más en Marlos, aunque lo soltaría cuando se acercaba muy a la base (en zona de lateral derecho), con la intención de no ser atraído.

Sin embargo, el bloque quedaría bastante desorganizado, debido a la fijación de los extremos o laterales contarios sobre Mendy y Marcelo, y los movimientos de los interiores (quienes rotarían sus movimientos entre la base y aparecer entre líneas) o Dentinho para sacar de su zona a Varane y a Militão. Esto ocurriría tanto ante un saque de arco o reinicio de ataque adversario.

En ataque posicional, ante el bloque bajo rival, el Madrid sufriría, debido a que la configuración ofensiva está preparada para que el delantero (Karim Benzema) salga de su zona (recorridos largos) para compensar ciertos espacios y genere triangulaciones que agilicen la circulación para avanzar-profundizar o mover con más fluidez de lado a lado.

Pero con Jović, quien es más de recorridos cortos, no se evidenciaría ese detalle, así que la circulación del Madrid tendría problemas. Y no tanto por el serbio, sino por la falta de coordinación en los movimientos entre interior, lateral y extremo en cada costado, llegando a coincidir –por momentos– dos futbolistas en la misma zona. Esto provocaría inferioridad posicional, sobre todo ante la pérdida del balón. El gol de Luka Modrić llegaría con una acción individual del croata en ataque posicional, mientras que el de Vinicius con una recuperación al presionar el saque de meta adversario.

El portero belga de 28 años ha sido –otra vez– el mejor futbolista de su equipo, más allá de los tres goles recibidos, en donde de cierta manera falla en el segundo al desviar hacia adentro, permitiendo la segunda acción. Aunque ha demostrado un gran nivel de atención para entender cómo y cuándo achicar (es decir, manteniendo su zona o atacando al contrario en el 1v1), deteniendo en varias ocasiones con su pie, en parte por su buen posicionamiento corporal. Mientras que con balón ha ofrecido continuidad en corto.

SHAKHTAR DONETSK – MAYCON

El plan de partido de Luis Castro resultó a la perfección, sobre todo en el primer tiempo, en donde a partir de un bloque bajo (4-5-1), demandándole agilidad y creatividad al Real Madrid en ataque posicional, lograron cortar y recuperar de manera continua, y también consiguieron que el conjunto de Zidane no lograra profundizar con ventaja, debido a un gran trabajo de basculación para limitar espacios en la zona del balón.

Ahora bien, a partir de recuperar por el buen trabajo en defensa, el conjunto ucraniano consiguió transitar rápido, atacando los espacios que dejó el bloque del Madrid, debido a la falta de coordinación. Pero –por momentos– también consiguió mantener el control del esférico, en donde, tanto al reiniciar ataques como desde el saque de arco, alcanzaron atraer a la línea del medio del Madrid (Casemiro, Fede Valverde y Luka Modrić) con la gestación en la primera línea de construcción de Bondar, Khocholava,Maycon, Marcos Antônio y Marlos, en parte por el trabajo de Kornienko o Solomon sobre Mendy y de Dodô o Tetê sobre Marcelo, al fijarlos con altura.

Marcos Antônio y Marlos también tendrían un trabajo a espaldas de la línea del medio del Madrid para atraer a Varane y a Militão, junto a Dentinho; así que entre los problemas de Mendy y Marcelo al ser fijados con altura y al cortar en el 1v1, la línea de defensiva del conjunto de Zidane sufriría fallos de coordinación a través de los movimientos de los hombres del Shakhtar.

En la segunda mitad, el conjunto ucraniano perdería el control del esférico y mantendrían el orden en la estructura defensiva, haciendo daño a través de transiciones rápidas tras recuperar, pero un gran Courtois impediría subir el marcador. 

El volante brasileño de 23 años sería importante en la primera línea de construcción del Shakhtar, tanto al salir jugando desde el saque de meta como al instante de reiniciar ataques, ofreciéndose de apoyo para el portero, los centrales, Marcos Antônio y Marlos, en esa búsqueda de acumular pases para atraer a la línea del medio del Real Madrid y así romper líneas.

Demostró un amplio repertorio de pases, porque, más allá de girar de lado a lado la circulación, logró romper líneas, tanto con algún envío por el césped para activar a algún futbolista a espaldas del medio rival como en largo para atacar los espacios libres de la defensa del Madrid, sobre todo buscando a Tetê en la zona entre Marcelo y ÉderMilitão.

Además, también fue importante a partir de su atención para bascular en el bloque bajo con la idea de tapar líneas por dentro (gran posicionamiento corporal para limitar al rival) y apoyar al lanzar coberturas en las zonas de sus compañeros, creando superioridades posicionales y numéricas. También sería importante al cortar-recuperar para lanzar transiciones rápidas. 

INTER – ROMELU LUKAKU

En general, el equipo dirigido por Antonio Conte ha tenido muchísimas dificultades en términos estructurales en el partido contra los alemanes del Gladbach entrenados por Marco Rose. Considerando su habitual intención permanente de sacar el balón jugado de forma corta y elaborada para producir superioridades tácticas, el Inter tuvo problemas contra la adaptación del adversario, que evitó progresiones en construcción ofensiva del conjunto italiano a partir de una buena presión orientada y ajustes defensivos en su posicionamiento de acuerdo con la altura de la bola: con el pivote chileno Arturo Vidal siendo neutralizado en el primer pase al mismo tiempo que el central más débil con el balón como Danilo D’Ambrosio fue quien asumió mayor protagonismo en salida de pelota, los Nerrazzuri frecuentemente han buscado al delantero belga Romelu Lukaku en juego directo con pases largos con el punta emparejándose sobre el suizo Nico Elvedi. En este sentido, lo mejor del Inter en general ha sido su presión alta con encajes individuales en el centro del campo, en que Nicolò Barella era responsable por la marca de Florian Neuhaus mientras Christian Eriksen vigilaba a Kramer, con Vidal ajustando su atención sobre el mediapunta Breel Donald Embolo. Al final, el Gladbach nunca pudo salir con el balón  jugado buscando elaboraciones cortas en la primera mitad.

Aunque haya tenido dificultades para imponerse contra el joven central suizo Nico Elvedi a lo largo de la fase inicial del duelo, el delantero belga Romelu Lukaku nunca dejó de insistir permanentemente en apoyo escorándose sobre el sector derecho para utilizar su pie zurdo, aguantar al choque de espaldas y poner compañeros de cara, ya sea a la hora de activar al tercer hombre o buscando al carrilero opuesto en lado débil con cambios de orientación dignos de un delantero de alto nivel asociativo. Al final, además de marcar dos goles, el canterano del Anderlecht fue clave en términos de juego, con su equipo recurriendo frecuentemente a él para salir directo y evitar riesgos contra la presión orientada diseñada por Marco Rose.

BORUSSIA MONCHENGLADBACH – NICO ELVEDI

Buscando salidas cortas y elaboradas en fases de iniciación, el conjunto alemán ha sido incapaz de generar ataques de esta manera a lo largo de los 90 minutos a la hora de enfrentar la habitual presión alta con encajes individuales del adversario, con la presencia de los centrocampistas Nicolò Barella e Christian Eriksen sobre los mediocentros Florian Neuhaus e Kramer representando un claro problema al Gladbach en términos asociativos aunque el primero frecuentemente ofreció soluciones a través de su notable capacidad de pase y conducción para eliminar rivales.

En este sentido, el tema para los alemanes fue que, a pesar de lograr generar dificultades al Inter a partir del trabajo de presión orientada diseñado por Marco Rose, han encontrado problemas para amenazar a la contra, ya sea porque no tuvieron éxito en sus intentos de elaboraciones cortas en saques de portería o por malas decisiones de sus delanteros para transformar transiciones en situaciones de peligro.

Con relación al ejercicio sin el balón descrito anteriormente, abajo un vídeo-análisis explicando cada detalle del planteamiento defensivo de Rose, que finalmente tuvo la intención de obligar el adversario a salir con su central más débil antes de reajustar los saltos en presión para evitar la superioridad de los tres centrales contra los teóricos dos hombres adelantados del 4-4-2 en bloque medio.

MANCHESTER CITY – RAHEEM STERLING

Guardiola ha planeado el partido enfocado en la atracción de un central rival para luego tirar una ruptura al espacio que ese dejó a su espalda. Todo siempre sostenido con líneas compactas y una última línea que achica constantemente para mantener el control del juego y los espacios tras pérdida.
Sterling partió como un mediapunta en izquierda flotando con frecuencia entre los carriles centrales y descendiendo mucho para dejar el apoyo de espalda al centrocampista o exterior. Luego de falso 9 y con más espacios pudo dejar pases profundos y verticales. Sus giros fueron un problema para quienes lo marcaron. Clave en el penalti.

PORTO – MATEUS URIBE

Sérgio Conceição sacó cinco hombres abajo, cuatro mediocampistas y un punta. Líneas compactas en la defensa organizada y replegada en su propio campo. Los volantes externos saltaban a la presión por los centrales abiertos, mientras el delantero cerraba la línea de pase posible a reiniciar. Así consiguieron dos robos (uno ha desembocado en gol y otro en ocasión clara de gol).
Uribe ha jugado de interior izquierdo y dejó un buen corrimiento sin balón para cuando el externo saltaba a la presión. Ganó duelos individuales y dejó continuidad en los tramos de posesión. Se vio un poco incómodo con la movilidad y recepciones de Silva que tuvo su mayor radio de acción en su zona.

OLYMPIACOS – MATHIEU VALBUENA

A partir de su proactividad para completar triángulos exteriores a diferentes alturas-zonas dentro del rol de enganche y esa libertad posicional-interpretativa que le otorga Pedro Martins, el experimentado pero creativo y dinámico jugador francés fue un activo vital para que el conjunto griego acabase llevándose el partido.

Lo más importante de Valbuena, es que sus retenciones de balón cuando recibía entre líneas fueron cortísimas, lo que logró dar fluidez a cada posesión del Olympiacos que tenía como intención poner en ventaja a sus jugadores externos, tanto Holebas por izquierda como por derecha donde el que tiraba más movimientos profundos era Randelovic. Por si fuera poco, también mostró impacto en carriles alejados, activando compañeros con pases largos y también adentrándose al área en sus conducciones que siempre atraían rivales y liberaban jugadores de su equipo.

OLYMPIQUE MARSEILLE – PAPE GUEYE

La actuación de Pape Gueye, que pasó nada más ni nada menos que de jugar Ligue 2 a jugar Copa de Campeones en solo un par de meses, ha sido lo más destacado de un Olympique de Marseille que en una línea general, nunca supo cómo tener el partido bajo control y al final acabó sucumbiendo recibiendo un duro gol que visto el desarrollo del partido, era anunciable.

Villas-Boas decidió mezclar fases de repliegue en altura media con otras de presión adelantada en su 4-1-4-1 habitual, que con los comportamientos de sus dos interiores, sobre todo Valentin Rongier lanzando presiones sobre el central Ba, se transformaba en un 4-4-2 con Gueye avanzando un escalón para formar un doble pivote con el restante. En este sentido, el Marseille limitó lo que fue el volumen de juego interior rival pero sufrió bastante a la hora de controlar los pasillos exteriores.

La labor de Gueye en este sentido, teniendo que acudir constantemente a las ayudas defensivas en banda, fue sobresaliente. Tanto por físico y zancada que le brindan una capacidad notable para abarcar metros, como por lectura táctica para impedir que el Marseille se abriera demasiado intralinealmente, es decir, ajustando distancia de intervalos entre central-lateral cuando este último abandonaba su zona. O en diferente caso, defendiendo el área como un central más cuando Caleta-Car o Álvaro González se veían obligados a salir. El problema de esto fue que la presencia de Gueye tan lejos de la frontal le costó al Marseille el controlar llegadas de segunda línea y centros atrás a contrapié de la zaga.

Además cuando el Olympiacos decidía jugar directo, mostraba una notable capacidad de defender a través de la disputa aérea ante El Arabi o reacción para ganar segundas jugadas. Con balón, Gueye fue capaz de dejar un par de buenas acciones lanzando al espacio en el desplazamiento largo o cambiar la orientación del juego, pero es cierto que le faltó presencia asociativa e ideas para darle a su equipo un ritmo necesario para atacar en posicional cuando se metía entre centrales. Incluso cometiendo alguna pérdida prohibida.

AJAX – DAVY KLAASSEN

El conjunto dirigido por Erik ten Hag completó una gran actuación frente al campeón inglés, pese a que finalmente acabaron perdiendo el partido. Las intenciones del conjunto local tuvieron como base la búsqueda de salidas elaboradas desde atrás y progresar usando el concepto del tercer hombre. La actuación de Tadic como falso 9 (se colocó ahí tras la temprana lesión de Kudus) potenció esta idea, dejando apoyos que ponían de cara a un compañero tras recibir pases verticales ya sea de Danny Blind o Lisandro Martínez.

Usando un 4-3-3, los interiores tuvieron funciones diferentes, con Klaassen por derecha más relacionado a la base de la jugada y Gravenberch ganando altura por izquierda. Lograron combinaciones fluidas y generar situaciones de remate, y en los últimos minutos empujaron bastante con juego exterior. También sin balón los de Ámsterdam completaron una gran actuación, lanzando presiones altas con extremos tapando el pase de los centrales a los laterales mientras Tadic bloqueaba la línea de pase hacia Wijnaldum. En bloque medio también estuvieron sólidos cerrando espacios en el carril central y basculando hacia fuera para evitar superioridades rivales. Tan solo en el duelo individual de Schuurs ante Mané quedaron en desventaja, siendo esta la clave del gol rival.

Davy Klaassen fue quizás el mejor jugador de los suyos, completando una actuación muy completa variando entre descensos a la base de la jugada para ofrecer línea de pase, o jugadas donde ganaba altura sujetando a los defensas rivales y permitiendo los descensos en apoyo de sus compañeros. Su capacidad de llegada desde segunda línea también condicionó, logrando producir e incluso estrellando un balón en el palo.

LIVERPOOL – FABINHO

Los de Jürgen Klopp no tuvieron su mejor actuación en Ámsterdam, pero lograron una victoria importante para superar unas semanas difíciles, con resultados negativos y la lesión de larga duración de Virgil van Dijk. Partiendo de su 4-3-3 habitual con Wijnaldum como mediocentro y la inclusión del joven Curtis Jones en el mediocampo, el Liverpool se mostró en todo momento muy precipitado con balón, encontrando dificultades para superar el bloque rival.

Encontrando muchos escenarios de transición, aprovechando la altura defensiva rival, los ingleses desperdiciaron varias ocasiones y no contaron con versiones demasiado precisas de sus atacantes, siendo Mané el más clarividente y el responsable del gol anotado. Pese a que su presión no fue tan efectiva como otros días, teniendo también en cuenta la gran precisión saliendo desde atrás del Ajax, sí que fue destacable la cantidad de segundas jugadas ganadas por el mediocampo, en especial un gran Wijnaldum, para lograr quitarle continuidad al rival. También fue una buena noticia para el Liverpool el buen impacto saliendo desde el banquillo tanto de Minamino como de Jota en los minutos finales, con el japonés participando en apoyo y el portugués dejando buenas conducciones.

Sin embargo no se entiende la victoria del equipo sin las enormes versiones tanto de Fabinho como de Joe Gómez en el centro de la zaga. Anticipando a campo abierto, con capacidad de corrección si el rival les ha superado, y defendiendo el área, en especial ante el empuje exterior rival y contando con la inseguridad transmitida por Adrián San Miguel, lo de los dos fue magnífico, con el plus de que Fabinho salvó un gol cantado del rival con un despeje sobre la misma línea de gol.







MIDTJYLLAND – JENS CAJUSTE

Los daneses, debutantes en la competición, saltaron sobre el verde con un 4231 en el que Pione Sisto se movía por detrás del punta Sory Kaba. Con una postura más reactiva, cediendo la iniciativa a la Atalanta, lograron competir, pese al abultado marcador final. La primera defensa y presión alta fue de calidad, orientada al poseedor como de costumbre, lograron que los visitantes no pudiese avanzar de manera veloz en transición cuando el balón lo poseían en primera línea. La cuestión es que con la inercia del juego y la Atalanta dominando, si el Midtjylland encadenaba largos tramos de defensa posicional en campo propio, terminaban sufriendo una barbaridad ante tal vendaval rival (red de caídas sobre Zapata, Papu dirigiendo, intensidad…). El mayor problema de los daneses resultó ser la falta de opciones para salir y amenazar al contragolpe, ganando aire y metiéndole el miedo en el cuerpo a la Dea.

En el 2T, el guión cambió y el Midtjylland agarró la posesión, pero ante los encajes en presión de la Atalanta, salvo Evander saliéndose del guión con acercamientos, nadie pudo romperlos.

El joven mediocentro del Midtjylland, en su debut en la máxima competición de clubes europea, tuvo una actuación lógica entendiendo el proceso por el que está pasando. Su partido fue el lógico de un chico de 21 años que tiene una materia prima interesantísima, pero aún está muy verde y por hacer.
Dejó 3 o 4 pérdidas en zonas prohibidas que, por culpa de su siempre obsesión para mapear el entorno, buscar un salto rival para esquivarle y girar, en ocasiones el juego le traiciona y, durmiéndose, se la roban. Además, es un jugador que hoy en día aún no es del todo capaz de jugar de rutina y bajar las pulsaciones del partido.
De todos modos, sus primeros pasos dinámicos, y esa base física ya incorporada a su juego para el giro y el dominio aéreo, son posibilidades que, de ser bien canalizadas, pueden marcar diferencias en el máximo nivel.

ATALANTA – CRISTIAN ROMERO

Con su habitual 3412, la Atalanta llegó a Dinamarca para hacerse con el timón del juego desde el primer momento. Si bien es cierto que tuvo algunos problemas para superar la presión orientada de los daneses, a medida que el juego avanzaba los locales decidieron cederle la iniciativa, y ya asentados en campo rival, su juego fue demasiado. Encontrando a Zapata en largo, y con un gran Gosens cruzando a dentro para aparecer en la red de caída de esos apoyos, sumado a una gran dirección del Papu en plan enganche total, la Atalanta completó 45’ iniciales de nivel.

Ya en el 2T, cedieron la iniciativa y se dedicaron a plantar su bloque alto, complicando así los avances del Midtjylland.

El joven central argentino y reciente fichaje de la Atalanta, fue uno de los futbolistas más destacados del triunfo del cuadro italiano en tierras danesas. Siendo Cristian un central que destaca por su agresividad fuera de zona, y una tendencia a veces desmedida a buscar el anticipo en ligar de proteger su posición, la idea de Gasperini, una que basa gran parte de sus posibilidades en una intensidad defensiva suprema basada en duelos individuales, y persecuciones fuera de zona, remarca las virtudes de Cristian y puede esconder en mayor o menor medida sus aún patentes carencias.


Sumando en construcción con pases cortos como lanzando algún envío sobre la última línea, cruzando afuera cuando así debía hacerse o defendiendo el área y las salidas directas del rival, Romero se convirtió en uno de los jugadores más destacados en el partido inaugural de esta edición de la Copa de Europa.

CHELSEA – REECE JAMES

Dentro de un contexto de partido en el cual al Chelsea le costó muchísimo encontrar el ritmo y la fluidez de circulación deseados para superar el buen repliegue medio sevillista, en las pocas progresiones con ventaja que se dieron fue muy importante la labor de Reece James con sus movimientos profundos y su habitual técnica de golpeo curva con efecto y bien direccionada al punto del penalti para generar las escasas ocasiones que el Chelsea produjo. Pero sobre todo, su más determinante labor estuvo en el lado defensivo.

Tras un comienzo de temporada negativo en este sentido, el lateral inglés fue un muro impenetrable para el lado izquierdo del ataque del Sevilla que tenía a Lucas Ocampos y Marcos Acuña. Sobrepasó su actuación promedio en este sentido, dejando acciones de un valor sensorial muy alto en duelos uno contra uno por suelo, cuerpeando y sacando ventaja de su potente tren superior, elevando la pierna y robando el balón con un porcentaje de acierto muy alto y también muy atento tanto para retornar cuando el equipo perdía el balón y para anticipar las recepciones de espaldas de su par. Incluso dejó nuevamente detalles a nivel asociativo para involucrar compañeros al juego.

SEVILLA – FERNANDO REGES

La polifuncionalidad de Fernando Reges ha sido un arma de muchísima utilidad para Julen Lopetegui en su Sevilla 19-20, y esta nueva temporada no parece ser diferente. Comenzando como interior en el 4-1-4-1 en bloque medio sevillista que tenía como intención no presionar los primeros pases del rival para protegerse ante las posibles rupturas de Timo Werner a espalda de la defensa transitando al arco de Bono.

Y no es solo la inteligencia posicional que hacen a Fernando un activo valioso para este Sevilla, sino también su lectura táctica para darle sentido al plan de su entrenador. Su equipo buscó repetitivamente generar ataques exteriores, directamente rechazando la progresión por carril central y presentando un volumen de juego interior bajo, pero aún así, profundizando y haciendo daño al Chelsea con vital importancia dada al brasileño para, desde la mediapunta, tirar movimientos de ruptura dentro-fuera para atacar las espaldas de los laterales Reece y Chilwell que por inercia siempre salían sobre sus pares.

Pero la cereza del pastel sería posteriormente la actuación que dejaría como central en el perfil derecho tras la lesión de Sergi Gómez. Fernando no solo se exhibió cuando le tocó defender el área ante la insistencia del equipo azul, sino que también intervino con mucha agilidad y velocidad en acciones que requerían de mucha lectura para anticipar, y perfilarse correctamente para defender en profundidad a jugadores como Werner que suelen sacar mucha ventaja en carrera.

STADE RENNES – EDUARDO CAMAVINGA

En su estreno en la máxima competición continental, el Rennes de Julien Stéphan se vio obligado a afrontar un escenario de ataque organizado prácticamente constante, sumando casi un 70% de la posesión de balón contra un Krasnodar reactivo en su idea. En este sentido, bajo un 4-3-3 que se transformaba en un 2-3-2-3 en fase ofensiva, con el mediocampo escalonando sus alturas (N’Zonzi primer escalón y cerca de los CT’s, Bourigeaud situado a 2ª altura y Camavinga posicionado en centro-izquierda como parte del tercer escalón, aunque con libertad para descender a la base) y las bandas mostrando comportamientos diferentes, el equipo francés mostró una positiva imagen a la hora de circular la pelota, moviéndola rápido, imprimiendo un buen ritmo y llegando a finalizar con frecuencia, aunque le costó generar buenas situaciones de remate: de veinte disparos, siete fueron a puerta.

Así pues, aunque no pudo mover ni girar al Krasnodar tanto como hubiera deseado, sí exhibió dos buenos mecanismos que le ayudaron a progresar, instalarse en campo contrario y generar ventajas: por un lado, el juego de espaldas de Guirassy, superior en los duelos a Kaio, inteligente en los desmarques de apoyo y acertado poniendo de cara a la 2ª línea (devoluciones simples pero precisas que agilizaban el ataque; además, un robo suyo genera el 1-0), y, por otro lado, la creación de triángulos en banda favorecido (lateral-interior-extremo), que le permitió crear superioridades por fuera y, de ese modo, poder avanzar. En otro orden de cosas, sin pelota, aunque no sufrió en demasía, tampoco logró controlar el goteo de salidas del equipo ruso, que hallaba bien a los de fuera y empujaba por bandas para desplegarse.

Dentro de este escenario, cabe resaltar la actuación de Eduardo Camavinga, a priori situado como interior de 3ª altura, pero que en realidad gozó de libertad para pisar diferentes zonas y alturas, mezclando descensos hasta la base para apoyar en salida con fijaciones en zonas intermedias para favorecer la creación de triángulos en banda izquierda y mostrando su amplia paleta de recursos: sensibilidad para combinar y devolver al primer toque, capacidad para ganar altura en conducción y soltar con criterio, buena perfilación para controlar y escaparse del acoso cuando recibía de espaldas gracias a su flexibilidad de cintura, agilidad en sus ejecuciones para dinamizar las posesiones de su equipo, generación de ocasiones gracias a su buen disparo de media distancia, etcétera.

KRASNODAR – KRISTOFFER OLSSON

Condicionado por las múltiples bajas debidas al Covid-19, el Krasnodar de Murad Musaev se estrenó en la Champions League exhibiendo un XI compuesto por cuatro laterales y una idea reactiva (37% de posesión de balón) alejada de su habitual modelo de juego. En este sentido, dibujó un bloque medio-bajo en 4-4-2 en el que su 1ª línea, formada por Utkin-Berg, buscaba disuadir el pase interior al pivote (sin éxito, no cerraban bien dicho intervalo) pero sin presionar a los centrales, mientras que la 2ª línea realizaba saltos disuasorios y basculaba según el lado fuerte rival con el objetivo de impedir avanzar al Rennes y forzarle a pasar atrás, si bien presentó algunas lagunas que permitieron al equipo francés progresar, profundizar y finalizar con cierta frecuencia: en primer lugar, una mejorable defensa de la zona entre líneas, que era rellenada por los apoyos de Guirassy, pues ni Vilhena-Olsson tienen talento posicional para tapar esa línea de pase ni Kaio (pésimo encuentro) logró controlar dichos descensos del delantero rival; y, en segundo lugar, su inferioridad en las bandas ante los triángulos que formaba el Rennes, ello pese a jugar con doble lateral tanto en derecha como en izquierda.

Pese a todo, no sufrió demasiado defensivamente, pues el Rennes no halló muy buenas situaciones de remate, a la vez que Safonov mostró un buen nivel bajo palos (sobre todo reaccionando ante disparos lejanos y orientando bien sus paradas para no conceder segundas opciones), mientras que Sorokin, pese a cometer el penalti del 1-0 -el cual surge de una pérdida de Kaio-, cuajó un notable encuentro, viéndose favorecido por el bloque medio-bajo del equipo byki, mostrándose dominante por alto, coordinado en la defensa del área y eficaz anticipando. Por otro lado, el Krasnodar sumó salidas con frecuencia, pues al situar a sus extremos tan abiertos, tanto Olsson (con pases cortos y/o filtrados) como Sorokin (con cambios de orientación) les encontraban con facilidad tras recuperar, de modo que el equipo byki podía desplegarse por fuera y hallar situaciones de remate con cierta continuidad.

Dentro de este escenario, gozó de bastante relevancia dentro del plan byki Kristoffer Olsson, siendo quien permitía al Krasnodar poder reiniciar y juntarse con pelota o verticalizar con precisión tras recuperar a través de su protagonismo asociativo (peso en salida de balón y en la construcción del juego, capacidad para sumar también en alturas superiores) y su habilidad pasadora, pues domina casi todo tipo de envíos, los cuales siempre son precisos, tensos y facilitan el control al receptor. Así, en este sentido, fue clave conectando con los extremos abiertos, superando líneas para conectar con los puntas, ordenando al equipo en sus pocas posesiones largas, etcétera. Asimismo, sumó algunos robos altos cuando podía ir al acoso, aspecto del juego donde es realmente condicionante por lo rápido que arranca, lo mucho que ahoga al poseedor y lo bien que suele meter el pie.

ZENIT – ARTEM DZYUBA

El debut del Zenit de Sergey Semak en la Champions 20/21 terminó con derrota y con el equipo mostrando dos caras diferentes en cada parte. En el primer tiempo, fue inferior en el juego al no ser capaz de superar la adaptación defensiva del Brugge: pasando en ataque a un 4-4-2 en rombo, con Driussi como vértice superior y Kuzyaev-Ozdoev interiores, no supo cómo batir la presión con emparejamientos individuales en mediocampo del Brugge, siendo incapaz de avanzar por dentro para conectar con sus interiores y viéndose forzado a jugar en largo, acción que usualmente domina, pues es la fortaleza sobre la que se erige su sistema ofensivo, pero no esta vez, siendo dichos envíos ganados por los zagueros belgas, que además hacían suyas las segundas jugadas, dejando así al Zenit sin respuesta. En este sentido, se evidenció los problemas del equipo ruso para ofrecer un plan alternativo cuando no puede sacar rédito del juego directo, más todavía con una versión tan gris de Driussi y Rakitskiy como la que se vio ayer en el Gazprom Arena. Por otro lado, sin pelota buscaba efectuar una presión alta que resultó ser ineficaz y caótica: no había asignación definida de roles, los saltos eran a destiempo, no existía coordinación en los acosos… por lo que el Brugge siempre hallaba fácil al hombre libre y se la saltaba, girando al Zenit y hundiéndole contra su área, donde, sin embargo, los de Semak compitieron a través de su buena defensa posicional, estrechando sus líneas a través de su 4-4-2 lineal y concediendo pocas ocasiones claras (solo un remate a puerta recibido).

En la 2ª parte, en cambio, pequeños matices le permitieron ser superior en estos 45′, pese a terminar perdiendo. Primero, el emparejamiento de Dzyuba con Ricca (eslabón débil rival), que supuso que éste comenzara a dominar en juego directo, poner de cara y en ventaja a la 2ª línea y crear múltiples ventajas desde su juego de espaldas, lo que se tradujo en un crecimiento ofensivo del Zenit. Segundo, el escenario abierto tras el 0-1, momento en el cual el Zenit generó bastante volumen ofensivo y ocasiones claras, transitando con facilidad, ganando la espalda rival y creando bastante peligro a través del dominio de su doble punta (buenos movimientos de Azmoun: devoluciones y rupturas al espacio). En este sentido, le sentó bien el positivo impacto de dos cambios concretos: Wendel, que se movió bien por delante del mediocampo y dinamizó las posesiones, así como Mostovoy, cuya agresividad y constancia al espacio hundía al Brugge, llevándose marcas consigo y dando espacio a la doble punta (interpretó bien su rol, a diferencia de Driussi).

No obstante, de nuevo y pese a su mal 1T, el jugador más destacado del equipo ruso fue Artem Dzyuba, eje del sistema ofensivo del Zenit. Si los de Semak no consiguen conectar con él, prácticamente se quedan sin plan de ataque (como se vio en la 1ª parte), pero si lo logran, éste es un sistema ofensivo en sí mismo, como se vio en los segundos 45′. Porque además de su brutal dominio físico, es un delantero realmente inteligente: consciente de que no iba a poder imponerse a Mechele, decidió emparejarse con el eslabón débil (Ricca), como hace usualmente, para machacarle por alto, bajar dichos envíos directos y comenzar a poner de cara a la 2ª línea, acción en la que es sumamente productivo por lo bien que interpreta a quién activar, cómo orientar sus descargas, cuándo ordenar o acelerar según lo que convenga a la jugada, etc. Devoluciones, primeros toques, aperturas a banda, protecciones de balón, giros… todo ello con una notable sensibilidad, porque además es bastante fino en sus acciones técnicas. Su aporte fue clave para que el Zenit pudiera ser superior en la 2ª parte y generara un alto volumen ofensivo.

CLUB BRUGGE – BRANDON MECHELE

El Club Brugge de Philippe Clement cuajó un buen debut en el Gazprom Arena, siendo superior en la 1ª parte a través de su acertada adaptación defensiva a las fortalezas-debilidades del Zenit y llevándose los tres puntos para su mochila. Dibujando una presión media-alta, con la doble punta formada por Dennis y De Ketelaere flotando a los centrales rusos pero a la vez trabajando para disuadir el pase interior y con emparejamientos individuales en mediocampo (Vormer-Vanaken con Ozdoev-Barrios, Rits con Driussi), logró impedir a los de Semak progresar por dentro, así como forzarles a salir en largo, donde, pese a enfrentarse a un conjunto que habitualmente domina esta acción, el Brugge se imponía, a la vez que su agresividad defensiva le permitía hacer suya la segunda jugada. Así pues, los de Clement anularon las fortalezas del Zenit y agudizaron sus defectos, entre los cuales se encuentra la falta de un plan alternativo cuando no puede sacar rédito del juego directo. En la 2ª parte, por otro lado, con Dzyuba emparejándose con Ricca (eslabón débil) en vez de con Mechele, así como dentro de un escenario más abierto tras el 0-1, el Brugge evidenció bastantes problemas para poder controlar el juego directo ruso (Ricca no se imponía en los duelos) sobre un Dzyuba dominante administrando esos envíos y poniendo de cara a la 2ª línea, siendo fácilmente girado y teniendo problemas para controlar la profundidad defensiva ante las rupturas de Azmoun y Mostovoy, concediendo bastantes ocasiones al Zenit.

En ataque, mostró una buena capacidad para superar la presión desordenada del Zenit a lo largo del encuentro, iniciando en 3+1 con los intermedios y alejados moviéndose bien a espalda del acoso para llevarse marcas y ofrecerse como hombre libre, lo que permitió al Brugge saltarse fácil el bloque alto ruso e instalarse en campo rival, donde, pese a un notable Vanaken en términos asociativos y cargando área desde atrás, mostró problemas para mover bien la pelota y generar en último tercio durante los noventa minutos.

Para entender por qué el Brugge llegó a dominar el juego directo del Zenit durante medio encuentro, cabe detenerse en la figura de Brandon Mechele, que cuajó un 1T espectacular y que también sumó buenas acciones defensivas en los segundos 45 minutos. Imperial defendiendo los envíos largos sobre Dzyuba (prácticamente se impuso en casi todos los duelos), pegajoso siguiendo al gigante ruso cuando éste descendía para impedirle girarse y dificultarle crear ventajas jugando de espaldas, sumando buenas acciones a campo abierto para abortar las carreras de Azmoun a través de su buena lectura para temporizar y meter pie y su acierto yendo al suelo para cortar cuando era necesario y realizando correcciones a la espalda de sus compañeros para controlar transiciones o rupturas contrarias. De no ser por el gran encuentro del zaguero belga del 1993, la adaptación defensiva del Brugge no habría funcionado.

LAZIO – LUIS ALBERTO

Por parte del cuadro italiano, Luis Alberto fue sin duda el mejor de la contienda. Lateralizando su posición, para atraer a su par, jugar con su acoso y filtrar al descenso de Correa, desplazando de manera constante para activar lado débil y, sobre todo, imprimiendo una pausa a cada jugada, que asusta. Jugó con mucha tranquilidad bajo presión y dominó el tempo del partido como pocos.

BORUSSIA DORTMUND – JADON SANCHO

Una vez más, el ataque posicional del conjunto dirigido por Lucien Favre dejó que mucho que desear. A falta de automatismos que permitan generar ventajas desde el sistema, el cuadro alemán progresó a debido a una deficiente defensa entre líneas de la Lazio (situaciones en las que Leiva quedaba atraído con facilidad y se le encontraba la espalda) o mediante individualidades, sobre todo la de Sancho. Le costó progresar pese a tener la primera superioridad (tres centrales vs dos puntas) y muchas veces la ocupación del espacio no era buena).

Sancho, fue de los pocos jugadores que diagnosticó los problemas de su equipo y se fue moviendo para generarse él la ventaja o para sus compañeros. Sus conducciones pegadas al pie y su movilidad para atraer y agrandar intervalos en el bloque defensivo rival, fueron realmente buenas, pero insuficientes.

DINAMO KIEV – MYKOLA SHAPARENKO

El conjunto ucraniano dirigido por Mircea Lucescu buscaría –por momentos– ofrecer control desde la primera línea de construcción a partir del protagonismo de Sydorchuk y de Shaparenko en los primeros pases; el primero moviéndose en ocasiones entre los centrales, y el segundo lateralizando su posición para ofrecerle altura al lateral izquierdo (Karavaev) para queasí Carlos de Pena pudiese atacar el pasillo de adentro.

Shaparenko sería la pieza clave para ofrecerle control y dinamismo al Dinamo Kiev, ya que, a partir de sus gestos y condiciones técnicas, lograría atraer y romper líneas, activando en ventaja a Karavaev, Carlos de Pena o también el costado derecho, en donde el conjunto de Lucescu tendría problemas para acomodarse, debido al posicionamiento de sus piezas: Buyalskyi sin compensar zonas libres y poco entendimiento entre Kędziora y Tsygankov para intercambiar pasillos.

Pero, más allá de los detalles en izquierda de Shaparenko, para agilizar la circulación, les costaría avanzar-profundizar y encontrar ventajas en zona de finalización; así que Supryaha tendría poca participación. Ahora bien, el bloque defensivo (intercambiando 4-3-3 con 4-4-2 con Buyalskyi a la altura de Supryaha) le costaría marcar el espacio entre línea y el lado débil (Chiesa con bastante espacio para imponerse a KędzioraoTsygankov), pero ofrecería buenos acosos en el pasillo de afuera (sobre todo en el costado derecho de la Juventus) para limitar la circulación rival (impedir avanzar), siendo fundamental la participación de Sydorchuk y de Shaparenko para apoyar.

El volante ucraniano de 22 años realizó una actuación bastante completa, demostrando su capacidad para organizar el ataque de su equipo desde la base, ya sea por dentro junto el apoyo de Sydorchuk como también por fuera para darle altura al lateral izquierdo (Karavaev) y activar entre líneas a Carlos de Pena (creando un triángulo en izquierda, el cual sería el lado fuerte del Dinamo Kiev). Además, consiguió incomodar a Bentancur al lanzar presiones altas en defensa posicional.

A partir de sus gestos lograría agilizar la circulación desde la banda izquierda, ya sea para romper líneas en conducción (consiguiendo atraer a Bentancur para generarle un espacio entre líneas a De Pena) o con su pase (tanto a De Pena como a Karavaev), activar el lado débil con un cambio de orientación, o también para reiniciar el ataque cuando no había opción clara.

JUVENTUS – FEDERICO CHIESA

Andrea Pirlo modificaría la primera línea de construcción y saldría con Danilo en la izquierda, Bonucci en la derecha y Chiellini de líbero (pero con la lesión de Chiellini, Bonucci se convertiría en el líbero). Mientras que la amplitud la ejercerían: Cuadrado en la derecha y Chiesa en la izquierda.

La intención en la banda derecha sería agrupar para mantener el control e intentar avanzar-profundizar con Bentancur, Rabiot, Ramsey, Kulusevski, Cuadrado y en ocasiones Morata, que en la mayoría de las ocasiones fijaba a los centrales rivales.

No siempre se ubicarían todos en el mismo sector (Ramsey y Rabiot podían centralizar para conectar con el otro costado a través de su pase), pero la idea sería atraer para activar espacios y así buscar acelerar la acción en la otra banda con Chiesa, ya que la izquierda se convertiría en el lado débil por la poca capacidad de Danilo para activar al extremo italiano (tema de perfil).

En fase defensiva no tendrían mucho problema por izquierda, debido a la falta de entendimiento posicional entre las piezas del Dinamo Kiev. Mientras que en derecha, Bentancur sufriría de la atracción de Shaparenko, quien lograba romper en conducción o activar a De Pena entre líneas. Además, controlaron el juego directo hacia Supryaha.

El joven extremo italiano se convirtió en el camino más contante de la Juventus para profundizar a través de su posicionamiento cerca de la bandapara ser activado en distintos contextos, tanto en ataque posicional como al recuperar para salir rápido, y también al ofrecer amplitud en el lado débil como al ser una opción por fuera en el lado fuerte, en búsqueda de encarar, apoyar con Danilo, o activar con algún pase filtrado a Rabiot o Ramsey.

Al encarar logró dominar al lateral derecho del Dynamo Kiev (Kędziora), demostrando una gran capacidad de atracción para cambiar el ritmo de la acción con timing, siendo un futbolista que puede ofrecer soluciones ya sea por fuera como por dentro.

BARCELONA – FRENKIE DE JONG

Con Koeman sacando un XI prácticamente de gala en todas las posiciones, salvo con el asterisco del extremo diestro y la presencia de Pjanic por Busquets, el Barcelona terminó siendo muy superior al Ferencvaros, como ya era de esperar, pero no sin antes pasar por un tramo inicial complicado, donde la pelota no rodó con el ritmo ideal, y ciertos matices en la ocupación de espacios desocupados, no terminaron de leerse bien. Juntando por izquierda para cambiar a derecha, con un Coutinho mandón y participativo en el circuito asociativo junto a Frenkie, y un Ansu siempre lúcido en devoluciones a primeras, el Barça fue capaz de subir las pulsaciones al juego, ayudado por el colchón que supuso el 1-0 tras una jugada de Messi 2015.
Ya en el 2T, tras la expulsión de Piqué y un pequeño tramo de 5’ en el que el equipo tuvo que replegar, el ingreso de Ousmane con el encuentro abierto terminó significando la muerte para los húngaros.

En la base izquierda de la jugada y ante un rival que cedió la iniciativa del juego, Frenkie de Jong encontró un escenario propicio para culminar un encuentro con un volumen de participaciones e incidencia en el juego altísimo. Superando la a veces inocua primera defensa rival con conducciones, fintas o paredes, pero también participando en el pico del área, no sólo dictaminando qué caminos trazaban las posesiones, sino también sumándose como amenaza en profundidad cuando así lo veía necesario, el holandés completó un encuentro de mucho nivel, contextualizando rival de por medias. De abajo hacia arriba, al compás de la pelota y el bloque, como su naturaleza demanda, se vio una versión más que notable del ex ajacied.

FERENCVAROS – TOKMAC NGUEN

En el debut de los de Rebrov en la Copa de Europa, el escenario no pudo haber sido más exigente. Plantando un 442 en altura media que, a veces se convertía a 4141 defendiendo del salto de uno de los mixtos, a menudo sobre un central pero también con vigilancias o ráfagas de presión sobre las recepciones de Pjanic y Frenkie de Jong, el Ferencvaros buscó competir sin olvidar sus ideales y el Modelo que lo llevó hasta aquí. Buscando salidas desde atrás de forma más o menos insistente, tuvo un inicio de juego de cierto nivel, pero a medida que el partido avanzaba y el cansancio de correr detrás del balón hacia mella, empezaron a salir menos en transición, y a conceder más en área propia. Individualidades anticompetitivas como el lateral zurdo Civic, terminaron convirtiendo el encuentro en el marcador de 5-1 final.

En el gran escenario europeo, Nguen completó uno de esos partidos que pueden llegar a cambiar carreras. Mostrando una viveza extrema y una voluntad absoluta para romper, venir o caer a bandas, esa hiperactividad fue oro para los suyos en el momento de intentar sacar algo de petróleo en transición. Escurridizo como él solo y con buena capacidad para conducir o detectar intervalos, fue el mejor de los suyos y el culpable de la expulsión de Gerard Piqué. Incluso terminó anotando un golazo bien anulado, tras un fuera de juego inicial.

PSG – NEYMAR JÚNIOR

El PSG de Thomas Tuchel sufrió una decepcionante derrota en su estreno en Champions League, en un partido donde mostro dos versiones muy diferentes según el lado del campo. Contando con un gran Neymar en campo rival, el conjunto francés logró buenas combinaciones en campo rival, en una estructura con los interiores en la base de la jugada, laterales profundos y extremos móviles en zonas intermedias. Generaron remates tanto en ataque posicional como en transición, donde sin embargo Mbappé no pudo demostrar su habitual y aplastante superioridad en ese apartado.

Sin embargo, el gran debe del PSG en el partido radicó en su transición defensiva y protección de la zona entre líneas, con sus dos centrales, Kimpembe y Diallo, más Danilo Pereira, quedando superados a lo largo del partido. En la segunda parte el ingreso de Moise Kean añadió una pieza ofensiva más, con el equipo concentrando mucho juego en izquierda donde Kurzawa, Neymar y Mbappé demostraron flexibilidad a la hora de ocupar los espacios, muchas veces con Kylian fijando en banda y buscando desbordar mientras Neymar creaba superioridades por dentro.

El partido de Neymar estuvo muy por encima del resto, siendo en todo momento el faro al que se agarró el equipo en su fase ofensiva.  Recibiendo escorado en izquierda, su capacidad de dribbling y su técnica en espacios reducidos para dejar atrás a varios rivales fueron una fuente de ventajas para el colectivo. También está presente en el gol de los suyos, sirviendo el córner que acabó en el momentáneo empate. Tan solo el desacierto de sus compañeros y lo sólida que estuvo la defensa rival dejaron esta actuación sin premio.

MANCHESTER UNITED – AXEL TUANZEBE

El conjunto de Ole Gunnar Solskjaer logró una prestigiosa victoria en París, comenzando así de manera inmejorable un grupo muy exigente de Champions League. Variando su esquema habitual para salir en un 3-4-1-2, los ingleses dejaron buenos momentos en presión estableciendo encajes individuales ante la salida rival. Bruno Fernandes tapaba a Danilo Pereira mientras delanteros iban con centrales, carrileros con laterales y doble pivote con interiores del rival.

Con balón, los descensos en apoyo y giros de Anthony Martial mientras Rashford estiraba a la línea defensiva con sus rupturas dejaron buenas combinaciones, pero lo mejor llegó en transición, con Bruno dejando una gran actuación de lanzador para Martial y Rashford. Mediada la segunda parte y cuando más superado se estaba encontrando el conjunto inglés, Solskjaer varió a 4-3-1-2, ahora orientando la presión hacia las bandas y con interior saltando a lateral cuando eso ocurría. Con eso igualaron más el partido hasta encontrar la victoria en los últimos minutos con Rashford girando entre líneas y definiendo desde lejos.

Pero lo mejor del Manchester United en el Parc des Princes llegó con su defensa, una línea de 5 que se mostró bastante sólida, y con el joven Axel Tuanzebe dejando una gran actuación en un reto gigante, como es el de defender a Kylian Mbappé a campo abierto, demostrando mucha velocidad punta y capacidad de corrección. Eso, sumado al poderío de Wan-Bissaka en los duelos individuales, un Lindelof muy correcto en las coberturas y una tremenda actuación de De Gea bajo palos acabó dándoles la victoria.

RB LEIPZIG – ANGELIÑO

En general, el conjunto dirigido por el joven entrenador alemán Julian Nagelsmann está caracterizándose en este inicio de temporada en sus encuentros en Bundesliga por la gran versatilidad táctica a la hora de poner en practica diferentes planteamientos, estructuras y conceptos de acuerdo con la necesidad de aprovechar debilidades del rival mientras buscan neutralizar sus puntos fuertes. Contra el Basaksehir en la Liga de Campeones, nuevamente el Leipzig cambió de estructura, de esta vez manteniendo la ocupación racional de los espacios con la utilización de laterales internos con protagonismo para fijar la atención de los extremos del adversario, situación que creaba escenarios de 1vs1 por fuera para jugadores de buena capacidad de regate en conducción y desborde como Christopher Nkunku y Angeliño. Clave la relación del extremo españo con el interior izquierdo sueco Emil Forsberg, que empezaba fijando entre líneas en el sector zurdo, pero frecuentemente permutaba de zona con el ex-jugador del Manchester City, como ha quedado evidente en el 1-0 en una clara demonstración de la búsqueda constante por el tercer hombre.

En un escenario en que su equipo buscó permanentemente elaboraciones cortas en fases de iniciación y dominó la posesión del balón manteniendo la racionalidad en la ocupación de los espacios en construcción ofensiva, Angeliño dispuso de un rol muy importante para el funcionamiento colectivo del conjunto dirigido por Julian Nagelsmann: partiendo de banda izquierda, el español fijó frecuentemente marcas y liberó espacios interiores para las apariciones entre líneas de Emil Forsberg, sobre todo a partir de su posición abierta en amplitud por el sector zurdo. Además de aportar una fuente de profundidad constante con rupturas al espacio en intervalos entre central-lateral adversarios, el ex-jugador del Manchester City fue clave a la hora de ofrecer desborde en situaciones de 1vs1 a partir de las ventajas ofrecidas por el funcionamiento general del conjunto local. En su primer gol, la ejecución para encontrar al tercer hombre fue brutal con el mismo identificándose al espacio para atacar la espalda de la defensa contraria.

ISTANBUL BASAKSEHIR – EDIN VISCA

A nivel de relaciones intersectoriales y distancias de intervalos términos generales, el conjunto turco ha tenido muchísimas dificultades defensivas en la organización de su bloque en fases sin el balón situado en altura media a partir del 4-1-4-1, especialmente considerando que sus extremos eran frecuentemente fijados por los movimientos internos de los laterales del Leipzig, mientras los interiores Kahveci y Rafael saltaban a la presión sin tapar el pase, exponiendo siempre al mediocentro Topal en situaciones de 2vs1 en sus costados. Al final, la ocupación de espacios y estructura diseñadas por Julian Nagelsmann han superado claramente a los visitantes en Alemania.

Federico De Mello Ver todo

Vivo en Uruguay y trabajo actualmente como freelancer en tareas de scouting y análisis táctico de fútbol. Soy un gran admirador del fútbol sudamericano y también del nórdico.

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