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INFORME SEMANAL: CLASIFICATORIAS CONMEBOL (JORNADA 3)

LUCAS TORREIRA (URUGUAY) VS. COLOMBIA

Uruguay le propició a Colombia una de las derrotas más duras de su historia jugando como local en el estadio de Barranquilla y para tal suceso fue muy fundamental la labor de Lucas Torreira dentro del campo, así como la de Óscar Washington Tabárez desde el área técnica con su dirección de campo para “matar” el buen momentum colombiano durante el transcurso de la primera mitad.

El jugador actualmente cedido en el Atlético de Madrid le consiguió dar a Uruguay seguridad con balón durante los tramos esporádicos donde el conjunto celeste optaba por disputar la iniciativa, a través de su ágil rondo corto y rol más posicional en comparación a Rodrigo Bentancur que era el pivote más libre en un escalón más avanzado del campo por delante del balón. Torreira era el parabrisas que permitía a Uruguay sentirse seguro cada vez que la jugada no finalizaba y se daba la transición defensiva: bien posicionado para leer posibles zonas de pérdida e intensificar presión sobre el balón o cerrando muy bien la frontal en sus retornos y capacidad de robo en duelo uno contra uno.

Y pese a que cuando Queiroz cambia las referencias de presión de Uruguay (hasta el cambio de Díaz por Barrios, Uruguay restaba fluidez y continuidad a Colombia en su tarea de defender espacio y a receptor sumando robos sobre su mediocampo) tanto él como Bentancur sufren las recepciones interiores de James, Tabárez estuvo acertado para pasar a un mediocampo de tres sumando a Nández y metiendo a Darwin Núñez por fuera. Torreira pasó a ser el mediocentro detrás de los dos internos, secando las intervenciones entre líneas de James Rodríguez y acabando por completar una actuación defensiva de destacar en términos posicionales.

JEFFERSON LERMA (COLOMBIA) VS. URUGUAY

Dentro de un contexto de partido difícil y adverso para los dirigidos por Carlos Queiroz fue complicado encontrar un rendimiento individual destacado con respecto al resto, pero en este caso vemos a Jefferson Lerma como el más cercano a serlo. El volante perteneciente al Bournemouth logró ser el desahogo colombiano en el momento con balón sumando varios pases progresivos aunque en la gran mayoría de ocasiones sus recepciones eran de espaldas y facilitando la faena a la presión media de Uruguay teniendo en cuenta que Jefferson es un futbolista con dificultades para sortear acosos desde el giro. Para compensar esto, en algún momento se le vio recibir sobre la izquierda y lateralizado por indicación técnica, abriendo una línea de pase a los centrales, los que ofrecían poquísimas ventajas por cuenta propia, y ayudar a instalar el equipo en campo rival.

De todos modos, la mejoría de Colombia llega por mérito de Queiroz en la lectura de partido quitando un mediocentro como Wilmar Barrios para sumar un jugador de desequilibrio y regate por fuera y delante del balón como es Luis Díaz. Esto hizo que Colombia pasara a un doble pivote, provocara dudas en Torreira y Bentancur para saltar a la presión y encontrara con mayor frecuencia la recepción entre líneas de James Rodriguez así como la de un Luis Díaz que en ese tramo puso a Martín Cáceres en muchos problemas.

Además, en muchos ocasiones Lerma representó una seguridad para defender el juego directo (4 de 4 duelos aéreos ganados) y alejar a los centrales de la disputa para no abrir un boquete en la última línea.

BEDER CAICEDO (ECUADOR) VS. BOLIVIA

Gustavo Alfaro plantearía un 4-4-2 inicial que en fase ofensiva se convertiría en un 2-4-4 con los extremos (Pervis Estupiñán en izquierda y Ángel Mena en derecha) en amplitud. Con la intención de mantener una cantidad de futbolistas detrás de la línea de balón y así evitar problemas ante una posible pérdida. Así que, los laterales (Beder Caicedo en izquierda y Angelo Preciado en derecha) tendrían un rol de apoyar en la base y aparecer desde atrás (sorpresa), y Junior Sornoza apoyaría entre líneas y en los costados para completar triángulos.

Los apoyos de Sornoza serían con más frecuencia en la banda izquierda, en parte porque Mena atacaría en ocasiones el pasillo de adentro en la derecha y también debido a que en el costado zurdo habría cierta pausa para instalar el ataque en campo contrario con el objetivo de acelerar con Estupiñán o Caicedo al espacio, o moviendo con agilidad hacia el lado débil (activar el 1v1 de Mena).

A Beder Caicedo le costaría encontrar soluciones desde la salida del balón (en gran parte con una marca encima), pero lograría destacar a partir de realizar apoyos desde la base para darle agilidad a la circulación y también ofrecería profundidad con sus movimientos desde atrás a espaldas de la defensa rival, evidenciándose en la acción del primer gol de Ecuador.

En fase defensiva, la selección ecuatoriana presentaría problemas de coordinación que causarían ciertos fallos colectivos a espaldas del doble pivote en defensa posicional y también al bascular de lado a lado, sufriendo en su mayoría en la banda derecha por la poca disciplina defensiva de Mena para apoyar a Preciado.

JUAN CARLOS ARCE (BOLIVIA) VS. ECUADOR

Cesar Farías se plantó en lo de siempre. Cadena de pases que explotaran por los carriles externos para buscar un centro colgado al área, el problema ha sido que los laterales y extremos ecuatorianos fueron muy férreos en fase defensiva sin balón e impidieron muchas veces que se concretara esa intención. El primer gol cae por una triangulación por banda izquierda y el segundo, empate en ese momento, desde un tiro de esquina. Defensivamente sufrieron mucho los pases a la esplada de la zaga, las transiciones por fuera, debido a a la altura de Flores – Ribera y pierden el partido sobre el final debido a un penalti.

Juan Carlos Arce ha sido un enganche partiendo desde la derecha. Dejando toques de calidad que brindaba una cercanía entre compañeros, se desmarcó constantemente para declararse hombre libre y su libertad, en la que podía pisar distintas zonas, ha sido clave para encontrar caminos en campo ecuatoriano. Sus intervenciones siempre sumaron e incluso anota el primer gol de zurda tras un recorte dentro del área y asiste a Martins en el córner del segundo gol.

GIOVANNI LO CELSO (ARGENTINA) VS. PARAGUAY

En una Argentina que inició lenta y previsible, con problemas para desarticular la presión de los paraguayos y sin caminos sobre los que pisar una vez asentaban su ataque posicional, la entrada del volante del Tottenham tras la lesión de Palacios, para ocupar el interior zurdo del 4-3-3 asimétrico de los de Scaloni, fue un plus para Argentina en el momento de llevar la iniciativa y ofrecer soluciones con balón.

Escorado en la base zurda de la jugada y con peso en la gestación, fue ganando altura y metros a la par que le subía el ritmo a las posesiones con juego de rondo con cercanos, pases largos y asociaciones con Messi una vez ése caía al sector zurdo. En general, fue una alternativa de un nivel superior al previo en el trato del balón y los circuitos asociativos. Por impacto en el partido y nivel en el mismo, se convirtió seguramente en el hombre de la noche.

MIGUEL ALMIRÓN (PARAGUAY) VS. ARGENTINA

El combinado de Eduardo Berizzo llegó a Buenos Aires para dejar una media hora de muy buen fútbol bajo las luces de la Bombonera. Desde un ejercicio defensivo que complicó los avances de Argentina una vez lograban cortocircuitar las posesiones mediante sus encajes individuales, lograron vivr en campo contrario (desde la presión) y encontrar en su perfil zurdo una mina de oro. Con Junior Alonso de lateral bajo para atraer y empujar en el primer pase, volantes cayendo ahí y Almirón variando apoyos con rupturas a espaldas de Montiel, los paraguayos lograron imponerse en el choque.

Pese a caerse por completo a partir de 35′ y acabar completando un 2T de inferioridad marcada, mereciendo la derrota y siendo incapaces de amenazar la meta de Armani, la figura de Almirón fue una bocanada de aire fresco en cada recepción.

Siendo el del Newcastle un extremo tan eléctrico como caótico, canalizó esa energía en la traslación y conducción para subir la marcha a los ataques una vez los suyos se adueñaban del esférico, o bien ofrecer ésos -ataques- con salidas al contragolpe. Fue la figura del cuadro guaraní.

ERICK PULGAR (CHILE) VS. PERÚ

Reinaldo Rueda planeó un partido con acumulación de jugadores en el costado derecho, incluso con Meneses más cerrado para liberar toda la banda a Beausejour. No ha sido un equipo demasiado profundo considerando todos los problemas defensivos que mostró Perú. Entonces el partido se rompe por una acción aislada de Arturo Vidal que sacó un latigazo al ángulo superior y luego el propio centrocampista del Inter cazando un balón suelto dentro del área peruana, anota el segundo gol.
Luego Chile ha replegado y tiró de supervivencia más cerca de Bravo, donde el portero fue clave en varias situaciones.

Erick Pulgar ha sido fundamental como eje de la selección chilena. Exhibiendo su amplio rango de pase y visión del campo. Dejó cambios de orientación, buena conexión con cercanos y filtrando algunos balones entre líneas. Y también ha sido un constante activo sin balón para presionar e impedir recepcioens o giros peruanos en su zona.

CRISTIAN CUEVA (PERÚ) VS. CHILE

Gareca ha tenido partido muy lejos de los niveles registrados con la selección peruana. Advíncula y Trauco muy amarrados, Tapia sin posibilidades de pases, Carrillo sin éxito en el duelo individual y Ruidíaz viviendo de algún balón largo sin más. Han sufrido y, aunque sobrevivían jugando mal, un trallazo les abrió todas las costuras. El primer cambio genera un quiebre y Perú comienza a tener un poco más el balón (con 2-0 en contra ya) pero la imprecisión en la finalización y las pocas chances claras les provocó la derrota en Santiago.

Cristian Cueva irrumpió y se convirtió en agua para Perú en pleno desierto. A base de desmarques cortos para tener un mínimo espacio y tiempo que le permitía generar alguna ventaja para progresar, ya fuese por conducción o pases. Lo más positivo es que ha logrado una organización en ataque posicional, contagiando con pases y movilidad para intentar romper el cerrojo chileno. Ganó metros a partir de su creatividad.


ÉVERTON RIBEIRO (BRASIL) VS. VENEZUELA

En general, la selección dirigida por Tite ha tenido muchísimas dificultades en un escenario constante de organización ofensiva contra el bloque defensivo en terreno propio diseñado por el director técnico portugués José Peseiro.


Buscando racionalidad en la ocupación de espacios a través de un intento de practicar un juego posicional con zonas específicas, el conjunto brasileño volvió a salir con el lateral derecho Danilo cerrado como interno bajo, mientras el interior izquierdo Douglas Luiz asumía protagonismo en la distribución como una pieza de soporte a la proyección en amplitud permanente del lateral izquierdo Renan Lodi, configurando de esta manera la primera fase de construcción de Brasil con cinco hombres en 2+3. En la última línea de cinco futbolistas, Renan Lodi e Gabriel Jesus eran responsables por garantizar amplitud, mientras Roberto Firmino (izquierda) y Éverton Ribeiro (derecha) ocupaban zonas intermedias con el delantero Richarlison fijando en profundidad.

Sin embargo, aunque haya sido capaz de controlar su transición defensiva con una buena actitud después de la pérdida especialmente a la hora de ganar segundas jugadas, Brasil nunca logró alcanzar fluidez en su circulación ofensiva, teniendo dificultades sobre todo por las largas distancias entre los dos bloques de cinco jugadores (2-3-5) en términos de creación de relaciones y sociedades para progresar juntos.

Contra un adversario que ha sido capaz de condicionar su ocupación de espacios con una adaptación con comportamientos específicos en fase defensiva como fue el caso de Venezuela, los brasileños volvieron a demostrar la falta de automatismos para producir situaciones de remate limpias en el último tercio.

El ingreso del interior Lucas Paquetá hasta aportó más agresividad y precisión en el pase, como se ha visto en el origen del 1-0 con el mismo jugador del Olympique Lyonnais lanzando en profundidad al interior Éverton Ribeiro antes del centro que terminó en el gol definitivo de la victoria del conjunto verdeamarillo, pero aún así la sensación dejada por el equipo de Tite es de una oposición de formas de sentir y interpretar el juego entre entrenador y jugadores.

Sin ir más lejos, la aportación de Éverton Ribeiro en la victoria por 1-0 de Brasil contra Venezuela ha sido especialmente representativa en relación a la oposición de maneras de identificarse con el fútbol entre determinados jugadores y el experimentado director técnico Tite. En general, Brasil busca una ocupación racional de los espacios a través de sectorización de zonas específicas, situación que obligó al jugador del Flamengo a siempre ubicarse en zonas intermedias en el centro-derecha a la espalda del interior Cristian Cásseres Jr.


Más allá de acercarse frecuentemente al poseedor y desobedecer las instrucciones de su entrenador que en muchos momentos buscó corregir ese posicionamiento, la sensación dejada fue que ER produce mucho más teniendo libertad de movimientos en el carril central en detrimento de limitarse a una determinada zona sin flexibilidad posicional. Al final, el mismo genera el gol definitivo de Brasil abriéndose por banda derecha para un centro de calidad en el área que terminó en la anotación responsable por garantizar los tres puntos a los locales.

CRISTIÁN CÁSSERES JR. (VENEZUELA) VS. BRASIL

En general, el conjunto digirido por José Peseiro ha sido capaz de competir francamente bien especialmente a lo largo de la primera mitad en el Morumbi en su visita a la selección brasileña dirigida por Tite.

Con un planteamiento específico en organización defensiva, la pieza clave para el funcionamiento del mismo fue el interior izquierdo Cristian Cásseres Jr: mientras en derecha otro centrocampista como Júnior Moreno saltaba a la presión sobre Douglas Luiz permitiendo la ayuda defensiva en persecución del extremo Darwin Machís contra Renan Lodi, en el sector zurdo el jugador que pertenece al New York Red Bulls ha sido responsable por un trabajo muy particular a la hora de cerrar líneas de pase hacia al interior Éverton Ribeiro, que se ubicaba en zonas intermedias en sus costados.

Con excepción de una u otra recepción entre líneas del jugador brasileño, Cásseres logró desactivarlo y incluso le obligó frecuentemente a acercarse al poseedor bajando de su zona ofensiva establecida en la ocupación espacial fija de la verdeamarilla. El gran problema al equipo de Peseiro fue que, aunque haya sido capaz de resistir en terreno propio por largos tramos en bloque bajo con ajustes defensivos en sus comportamientos individuales, nunca han sido capaces de amenazar a la contra o en ataque limitándose a buscar en juego directo al punta Salomón Rondón en iniciación.

Federico De Mello Ver todo

Vivo en Uruguay y trabajo actualmente como freelancer en tareas de scouting y análisis táctico de fútbol. Soy un gran admirador del fútbol sudamericano y también del nórdico.

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